RESTOS ORGÁNICOS

Son muchos y muy variados los restos de naturaleza orgánica sobre los que Aurelio Suárez desarrolló su talento artístico a lo largo de su vida. Esta enorme variedad de soportes es una prueba más de esa especie de visión pan-artística que el artista desplegó a lo largo de todos los años en que se mantuvo activo como creador. En ella está el origen, además, de esa dimensión de la que goza Aurelio Suárez de artista total, polifacético, capaz de convertir en obra de arte y medio para la expresión de su poética cualquier objeto o sustancia extraída de la realidad, que ejerciera sobre él un particular poder de atracción.

En este sentido, esa capacidad para apreciar en cualquier objeto un potencial estético importante, que luego podía presentarse en estado bruto o manipulado, fue algo característico de buena parte de los artistas pertenecientes a la vanguardia surrealista. Para el caso del artista gijonés destacan, en primer lugar, los signos a modo de pictogramas, entre los que merece la pena citar los peces y las caras, grabados en distintos huesos que Aurelio Suárez ejecutó con anterioridad a la década de 1970. Otro de ellos, más estilizado, está rematado en su parte superior por una cara tallada de fuerte impronta primitivista.

También son importantes, pertenecientes en este caso a los años sesenta del pasado siglo, las astas de toros y vacas seleccionadas por el artista y en las que dibujó diferentes personajes muy expresivos, extraídos de su tradicional universo iconográfico. O su llamativa conversión del caparazón de un crustáceo en una colorida cara, llena de humorismo e ironía.

Sendas caras muy expresivas son también las dibujadas y talladas con anterioridad a la década de 1970 sobre otros tantos cocos, o la que decora una calabaza.

Finalmente, mención especial merecen otras tres piezas más: un pedazo de cuero decorado con un coche muy en la línea de los realizados por Torres-García, para el que Aurelio Suárez se sirvió de la cartera que su hijo Gonzalo utilizaba para transportar los libros a la escuela, y que habría que fechar en 1964; una concha con el nombre de su esposa inscrito, que revela el interés del pintor por esta clase de moluscos, al igual que en su día fueron estudiados y admirados, en su belleza matemática y formal, por los artistas surrealistas; y un par de huevos de avestruz sobre una peana, sin apenas alteraciones, fechados en 1964, y que también cabría entroncar con la importancia que el huevo, perfecto desde el punto de vista formal al mismo tiempo que cuerpo rodeado de un halo de misterio en cuanto a la naturaleza latente de lo que esconde dentro, tuvo en el contexto del arte y la estética surrealista allá por los años veinte y treinta del pasado siglo.

 

ALFONSO PALACIO

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Hueso. 22 x 4 cm

(Sin título), fechas desconocidas

(posteriores a 1960).

Huesos con incisiones y ceras. 8,3 x 5,3 x 3,6 cm,

5,4 x 4 x 3,5 cm

y 7,6 x 4,8 x 3,7 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Corteza de coco con incisiones

por hierro candente y óleo.

14,2 x 10,1 x 4,4 cm

(Sin título), fecha desconocida.

Caparazón de centollo y óleo.

24 x 21 x 7 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Corteza de coco con incisiones

y cera. Ø 9 cm

(Sin título), fecha desconocida

(c. 1949). Concha.

4 x 7,2 x 4,5 cm

(Sin título), 1964. Huevos de

avestruz y madera de castaño

con incisiones por hierro

candente y cera.

13,3 x 27 x 14,5 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Hueso. 5,4 x 4 x 3,5 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Calabaza, madera y cuerda.

23,2 x Ø 11,2 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Calabaza, madera, papel

de aluminio y cera.

18 x Ø 8,4 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Cuerno de vaca, madera

y hierro. 20,5 x Ø 9-7,5 cm

(Sin título), fecha desconocida

(posterior a 1960).

Cuerno de vaca.

25 x Ø 6,8 base cm

 (Sin título), 1964.

Cuero con incisiones por hierro

candente, gouache y cera.

20 x 32 x 0,3 cm

Exposiciones:

2010. Aurelio Suárez. Chatarraurelio. Centro de Escultura de Candás. Museo Antón.
Patrocinada por el Gobierno del Principado de Asturias.

2013. Aurelio Suárez. El mar, la mar y el Aurelianismo. Centro de Escultura de Candás. Museo Antón.

 

  Bibliografía:

VV. AA.: Aurelio Suárez. Esto es... Láminas. Gijón, (Gonzalo J. Suárez Pomeda), 2009.
Patrocinado por el Gobierno del Principado de Asturias.

VV. AA.: Aurelio Suárez. Chatarraurelio. 40 Postales. Gijón, (Gonzalo J. Suárez Pomeda), 2010.
Patrocinado por el Gobierno del Principado de Asturias.

VV. AA.: Aurelio Suárez. Chatarraurelio. Gijón, (Gonzalo J. Suárez Pomeda), 2010.
Patrocinado por el Gobierno del Principado de Asturias.

VV. AA.: Aurelio Suárez. El mar, la mar y el Aurelianismo.
Candás, (Centro de Escultura de Candás. Museo Antón), 2013.

VV. AA.: Aurelio Suárez. Aureliopedia. Gijón, (Gonzalo J. Suárez Pomeda), 2014.

VV. AA.: Aurelio Suárez. Peces aurelienses. Gijón, (Gonzalo J. Suárez Pomeda), 2016.

La Nueva España: 27.2.2009; 15.6.2010; 25.7.2011; 3.10.2011; 4.12.2011; 22.2.2012; 14.8.2012 y 3.5.2013.

El Comercio: 15.6.2010 y 1.11.2013.

La Voz de Asturias: 15.6.2010.